📖 Primera Lectura
1 Pedro 1:18-25
18
sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra conducta vana, heredada de vuestros mayores, no con bienes corruptibles, plata u oro,
19
sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha,
20
predestinado ya antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos para vuestro bien;
21
para quienes por medio de él creéis en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le glorificó, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza se dirijan a Dios.
22
Ya que habéis purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, para un amor fraterno no fingido, amaos de corazón intensamente unos a otros,
23
como quienes han sido engendrados de nuevo no de un germen corruptible, sino incorruptible, por medio de la palabra de Dios, viva y permanente.
24
Porque
Toda carne es como heno, y toda su gloria como flor de heno; se seca el heno y cae la flor,
25
pero la palabra del Señor permanece para siempre.
Ésta es la palabra que os ha sido anunciada como buena nueva.
🎵 Salmo
Salmo 147:12-15, 19-20
12
Glorifica al Señor, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión.
13
Porque ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
14
Él ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con la flor del trigo.
15
Él envía su orden a la tierra,
su palabra corre veloz.
19
Él anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y sus preceptos a Israel.
20
No ha obrado así con ninguna otra nación,
ni les ha dado a conocer sus preceptos. ¡Aleluya!