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Sabiduría 10

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II. Demostración histórica
El papel de la sabiduría en la vida de Adán

1*Ella guardó al que fue por Dios formado primer padre del mundo, habiendo sido creado él solo;

2*y ella le sacó de su pecado, y le dio potestad para gobernar todas las cosas.

3*Luego que apostató de ésta el impío, arrebatado de la ira, se halló perdido por la furia del homicidio fraterno.

Noé

4*Y cuando por causa de él las aguas anegaron la tierra, la Sabiduría puso nuevamente remedio, conduciendo al justo en un leño despreciable.

Abrahán

5*Ella, igualmente, cuando las gentes conspiraron a una para obrar mal, distinguió al justo, le conservó irreprensible para Dios, y le mantuvo fuerte contra su ternura por el hijo.

Lot

6*La (sabiduría) libró al justo, que huía de los impíos, que perecieron cuando cayó el fuego sobre la Pentápolis;

7*cuya tierra, en testimonio de las maldades de ella, persevera desierta y humeando, y los árboles dan frutos sin sazón; y queda fija la estatua de sal, como monumento de un alma incrédula.

8Así aquellos que dieron de mano a la sabiduría, no solamente vinieron a desconocer la virtud, sino que dejaron a los hombres memoria de su necedad, por manera que no pudieron encubrir los pecados que cometieron.

9Al contrario, la sabiduría libró de los dolores a los que la respetaban.

Jacob

10*Ella condujo por caminos seguros al justo, cuando huía de la ira de su hermano; le mostró el reino de Dios, y le dio la ciencia de los santos; le enriqueció en medio de las fatigas, y recompensó sus trabajos.

11*Cuando querían sorprenderle con sus fraudes, ella le asistió y le hizo rico.

12*Le guardó de los enemigos y le defendió de los seductores, e le hizo salir vencedor en la gran lucha, a fin de que conociese que de todas las cosas la más poderosa es la sabiduría.

José

13*Esta misma no desamparó al justo vendido; antes le libró de los pecadores, y descendió con él a la mazmorra; 14*ni le desamparó en las prisiones, sino que le dio el bastón del reino, y el poder contra aquellos que le oprimían; convenció de mentirosos a los que le habían infamado, y le procuró una gloria eterna.

La sabiduría libra a los israelitas

15* Ésta libró al pueblo justo, y al linaje irreprensible, de las naciones que la oprimían;

16*entrándose en el alma del siervo de Dios, el cual contrastó a reyes formidables, a fuerza de portentos y milagros.

17*Ésta les dio a los justos el galardón de sus trabajos, y los condujo por sendas maravillosas; les sirvió de toldo durante el día, y de luz de estrellas por la noche.

18Los pasó por el Mar Rojo a la otra orilla, y los fue guiando entre montañas de aguas.

19*A sus enemigos los sumergió en el mar, pero a ellos los retiró del profundo abismo.

Así los justos se llevaron los despojos de los impíos;

20*y celebraron con cánticos, oh Señor, tu santo nombre,

21*alabando todos a una tu diestra vencedora. Porque la sabiduría abrió la boca de los mudos, e hizo elocuentes las lenguas de los niños.



* 1. En la segunda parte, que comienza con el capítulo 10, se describe la actividad de la Sabiduría en la Historia. Véase Hebreos 11, donde San Pablo atribuye a la fe lo que se dice aquí de la Sabiduría, Para aumentar el interés el autor no pone nombres.

* 2. Habla de Adán. Vemos aquí que él se arrepintió del pecado. Potestad: pero no ya como antes. Compárese Génesis 1, 26 y siguientes; 2, 20, con 3, 16 y siguientes.

* 3. El impío es Caín, que por envidia mató a su hermano Abel (Génesis 4).

* 4. Al justo: Noé, a quien Dios salvó en el Arca (Génesis 6-8).

* 5. Precioso elogio de nuestro Padre espiritual Abrahán. Véase Génesis 22; Romanos 4, 16-25.

* 6. Justo: Lot. Pentápolis: Las cinco ciudades de Sodoma, Gomorra, Adama, Seboím y Segor. Esta última, cuyo nombre significa “pequeña”, fue perdonada por intervención de Lot (Génesis 14, 1-12; 19, 19-23).

* 7. Alusión a la mujer de Lot que, por su apego a la ciudad maldita, fue convertida en una columna de sal (Génesis 19, 26). Jesús recuerda este ejemplo (Lucas 17, 32) para indicar que el cristiano cuyo primer pensamiento, a la venida del Hijo del hombre, se fijase en la seguridad de sus bienes temporales, no sería digno del Reino (Fillion). Cf. Mateo 24, 16-18.

* 10. Se refiere a Jacob (Génesis 27-32). Le mostró el reino de Dios. Evoca la visión de la misteriosa escala que tuvo Jacob en Betel (Génesis 28, 12 y siguientes). La idea del Reino de Dios no es exclusiva propiedad del Nuevo Testamento. La encontramos desde la primera página del Génesis (cf. las notas a Génesis 1, 28; 2, 16 s.; 12, 1; Salmos 92; 94; 95; 96; 21, 29; 44, 7; 46, 7-9; 144, 10-13; I Paralipómenos 29, 11; Tobías 13, 1-6; Ester 13, 9-14) y especialmente en los profetas. Así, por ejemplo, el profeta Abdías concluye su escrito con las palabras consoladoras: “El imperio será de Yahvé” (21); Zacarías profetiza; “Y reinará Yahvé sobre la tierra toda y Yahvé será único, y único su nombre” (14, 9). Isaías escribe al respecto: “La luna se enrojecerá, el sol palidecerá, cuando Yahvé Sabaot será proclamado rey” (24, 23); y en Daniel leemos: “En tiempo de esos reyes el Dios de los cielos suscitará un reino que no será destruido jamás, y que no pasará a poder de otro pueblo; destruirá y desmenuzará a todos esos reinos, mas Él permanecerá por siempre” (2, 44). También Miqueas prometió el Reino de Dios cuando dijo: “Y a la coja le daré descendencia, y a la descarriada la haré un pueblo poderoso, y Yahvé reinará sobre ellos en el monte Sión desde ahora para siempre” (4, 7). Todo el Antiguo Testamento está lleno de este anhelo que nosotros formulamos todos los días en el Padrenuestro: Venga a nos tu Reino. Le enriqueció: Cf. Génesis 30, 31-43. Recompensó; más exactamente: completó. De todos modos, es la gran revelación de cómo obra activamente Dios, sin el cual no cae un solo pajarillo (Mateo 10, 29). No nos lleva Él, como los sabios del mundo, a buscar en la satisfacción del amor propio “la alegría que es compañera inseparable del acto perfecto” (Aristóteles), sino a obrar como niños confiados en que su Padre añadirá y suplirá lo que falte a nuestra pobre pequeñez y ceguera. Véase Salmo 85, 1 y nota. Los versículos 10-14 forman la Epístola de la primera Misa del Común de Mártires.

* 11. Alusión a Labán y a su familia, que engañaron a Jacob (Génesis 29, 15 y siguientes; 31, 7).

* 12. La gran lucha que Jacob tuvo que sostener con el Ángel (Génesis 32, 25-33). La sabiduría: el griego dice: la piedad (véase I Timoteo 4; 8).

* 13. Recuerda la historia de José, hijo de Jacob, que es un tejido de acontecimientos milagrosos (Génesis 39-41). Los pecadores: los hermanos de José, Putifar y su mujer.

* 14. Convenció de mentirosos: Es el sentido de lo que dice Jesús: “La sabiduría ha sido justificada por sus hijos” (Mateo 11, 19). Porque los que se dejan guiar por ella triunfan al fin siempre, y se ve entonces que ella es la que salva (9, 19).

* 15. Por el pueblo justo ha de entenderse el pueblo de Israel, escogido entre todas las naciones para trasmitir la revelación divina (Éxodo 3, 15).

* 16. Entrándose en el alma: Notemos siempre la eminente actividad de la sabiduría. Basta dejarla entrar, y luego ella es la que obra. El siervo de Dios es Moisés (Éxodo 14, 31; Números 12, 7; Hebreos 3, 5). Reyes formidables: los faraones de Egipto.

* 17. Por el toldo durante el día y la luz durante la noche se entiende la columna maravillosa que guiaba a los israelitas (Éxodo 13, 21 y siguientes; Deuteronomio 8, 2).

* 19. Los retiró: Otra traducción: los lanzó afuera, es decir, a los enemigos. Los despojos de los impíos: los objetos de oro y plata que los israelitas pidieron a los egipcios por orden del mismo Dios (Éxodo 3, 21 y siguientes; 11, 2 s.; 12, 35 s.; Salmo 104, 37).

* 20. Con cánticos: Véase Éxodo 15, 1-21.

* 21. ¡Cuántas veces se nos inculca este consolador misterio! Véase Éxodo 4, 10 y siguientes; Salmo 8, 3; Mateo 11, 25; 21, 16; Lucas 10, 21. etc.