✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Deuteronomio
Antiguo Testamento
✦ Capítulo 14
Prohibición de costumbres paganas
1 Vosotros sois hijos de Yahvé, vuestro Dios; no os hagáis sajaduras ni os cortéis el cabello entre los ojos por un muerto;
2 pues eres un pueblo santo para Yahvé, tu Dios; y te ha escogido Yahvé para que seas un pueblo peculiar suyo entre todos los pueblos que hay sobre la tierra
Animales puros e impuros
3 No comerás cosa abominable alguna
4 Estos son los animales que podréis comer: el buey, la oveja, la cabra,
5 el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el antílope, el búfalo, la gamuza
6 Todo animal biungulado de pezuña hendida y que rumia, ése podréis comer
7 Pero no comeréis a pesar de que rumian y tienen la pezuña hendida: el camello, la liebre y el tejón; pues aunque son rumiantes, no tienen la pezuña hendida; serán inmundos para vosotros;
8 tampoco el cerdo, pues aunque tiene la pezuña hendida, no rumia; sea inmundo para vosotros; no comeréis su carne ni tocaréis su cadáver
9 De todos los animales que viven en el agua, podréis comer aquellos que tienen aletas y escamas;
10 mas cuantos no tienen aletas y escamas, no los comeréis; sean inmundos para vosotros
11 Podréis comer toda clase de aves puras,
12 mas he aquí las que no comeréis: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina,
13 el azor, el halcón, el milano en sus distintas especies;
14 toda especie de cuervo;
15 sel avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán con sus especies,
16 el búho, el ibis, el cisne,
17 el pelícano, el buitre, el somorgujo,
18 la cigüeña, la garza con sus especies, la abubilla, el murciélago
19 Todo insecto alado sea inmundo para vosotros; no lo comeréis;
20 pero podréis comer todo volátil puro
21 No comeréis carne mortecina; podrás darla al extranjero que habita dentro de tus puertas y él podrá comerla, o venderla a un extraño; porque tú eres un pueblo consagrado a Yahvé, tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre
Los diezmos
22 Darás puntualmente el diezmo de todo el producto de tu semilla, de lo que rinde tu campo año por año;
23 y comerás en presencia de Yahvé, tu Dios, en el lugar que Él escogiere para morada de su nombre, el diezmo de tu trigo, de tu vino y de tu aceite, y los primerizos de tu ganado mayor y menor, a fin de que aprendas a temer a Yahvé, tu Dios, en todo tiempo
24 Mas si el camino fuere demasiado largo para ti, y tú no pudieres llevarlo por estar demasiado lejos de ti el lugar escogido por Yahvé, tu Dios, para morada de su nombre, entonces cuando Yahvé, tu Dios, te haya bendecido,
25 lo venderás por dinero, y encerrando el dinero en tu mano, irás al lugar que Yahvé, tu Dios, haya escogido,
26 y comprarás por ese dinero cuanto apetezca tu alma: bueyes, u ovejas, o vino, o licor fermentado, o cualquier cosa que desee tu alma; y comerás allí delante de Yahvé, tu Dios, y te regocijarás, tú y tu casa
27 Y no te olvides del levita que habita dentro de tus puertas, porque no tiene parte ni heredad contigo
28 Al cabo de cada tercer año, tomarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo depositarás dentro de tus puertas;
29 y si viene el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda, que habitan dentro de tus muros, podrán comer y saciarse, para que Yahvé, tu Dios, te bendiga en toda obra de tus manos. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 s. Sois hijos de Yahvé: La filiación divina, el más alto de los dones que nos ha conquistado Jesús se nos anticipa aquí desde el Antiguo Testamento. Es lo que recuerda el apóstol San Pablo a los Gálatas: “Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gálatas 3, 26; 4, 6; Efesios 5, 1 y 6). El hacer sajaduras en el cuerpo y cortar el cabello de cierta manera, era rito de luto entre los paganos que rodeaban a Israel. Véase Levítico 19, 27 y nota. Un pueblo santo: Cf. versículo 21; Éxodo 19, 6; Levítico 11, 44; I Pedro 2, 9 y notas
4 ss. Véase Levítico 11, 2 ss
21 Cf. Éxodo 23, 19; 34, 26. Cocer el cabrito en la leche de su madre, estaba prohibido, puesto que los pueblos paganos lo hacían por idolatría; según otros, por ser crueldad. Véase Levítico 22, 27 y Deuteronomio 22, 6
22 ss. Sobre los diezmos véase Levítico 27, 30-33; Números 18, 21-32; Deuteronomio 12, 17-19; 26, 12-15. Aquí se trata de los diezmos, que por la larga distancia no podían llevarse al Santuario. Los diezmos de los frutos de la tierra constituían el sustento principal de los levitas. De ahí las disposiciones de los versículos 27 y 29. El diezmo del diezmo de los frutos pertenecía a los sacerdotes
26 Notemos cómo Dios no se complace en el sufrimiento del hombre, sino que Él mismo promete y prodiga la abundancia a los que aceptan ser sus hijos
28 Sobre este diezmo véase Deuteronomio 26, 12 ss
29 Nótese la continua preocupación del legislador por los pobres, lo que es como un anticipo del Evangelio (Mateo 22, 39). Para que Yahvé, tu Dios, te bendiga: Véase como ilustración lo que anuncia el profeta Malaquías (Malaquías 3, 10)
✦ Toda la Biblia
Compartir WhatsApp Facebook