✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Santo Rosario
Santo Rosario Virtual
✦ ¿Qué es el Santo Rosario?

El Santo Rosario es una de las oraciones más queridas de la Iglesia. Es una meditación de la vida de Jesucristo junto a la Virgen María, recorriendo los principales misterios de nuestra salvación. No es una repetición vacía, sino una oración contemplativa: mientras los labios rezan, el corazón contempla. El Rosario es una escuela de oración, de humildad y de amor a Dios.

✦ ¿Para qué sirve el Rosario?
✦ Los Misterios del Rosario
🌟 Misterios Gozosos
  • La Anunciación
  • La Visitación
  • El Nacimiento de Jesús
  • La Presentación en el Templo
  • El Niño perdido y hallado en el Templo
✝ Misterios Dolorosos
  • La Agonía en el Huerto
  • La Flagelación
  • La Coronación de espinas
  • Jesús con la Cruz a cuestas
  • La Crucifixión
✨ Misterios Gloriosos
  • La Resurrección
  • La Ascensión
  • La Venida del Espíritu Santo
  • La Asunción de María
  • La Coronación de María
💡 Misterios Luminosos
  • El Bautismo de Jesús
  • Las Bodas de Caná
  • El Anuncio del Reino
  • La Transfiguración
  • La Institución de la Eucaristía
✦ ¿Qué misterios se rezan cada día?
Distribución semanal
LunesGozosos
MartesDolorosos
MiércolesGloriosos
JuevesLuminosos
ViernesDolorosos
SábadoGozosos
DomingoGloriosos
✦ Cómo rezar el Santo Rosario — Paso a paso
Paso 1
✝ Señal de la Cruz: "En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo."
Paso 2
Acto de Contrición (opcional)
Paso 3
Credo — en la cruz del rosario
Paso 4
Un Padre Nuestro — en la primera cuenta
Paso 5
Tres Avemarías — por la fe, la esperanza y la caridad
Paso 6
Un Gloria
Pasos 7 al 11 — Los 5 Misterios
Para cada uno: Se anuncia el misterio → Padre Nuestro → 10 Avemarías → Gloria → Jaculatoria de Fátima (opcional)
Al finalizar
Salve Regina → Letanías (opcional) → Oración final
✦ Las Oraciones del Rosario
Acto de Contrición (opcional)

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente no pecar más, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

Credo — Símbolo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Jaculatoria de Fátima (después de cada misterio)

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

Salve Regina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración final del Rosario

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión gloriosa de la bienaventurada Virgen María, líbranos de las tristezas de esta vida y concédenos gozar de las alegrías eternas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

El Rosario no es solo una oración: es compañía. Quien reza el Rosario no está solo. Camina con María, y María lo lleva a Jesús. — "El Rosario es la cadena dulce que nos une a Dios." — San Luis María Grignion de Montfort