✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Job
Antiguo Testamento
✦ Capítulo 30
Continuación del discurso de Job
1 “Mas ahora se ríen de mí los que tienen menos años que yo, a cuyos padres yo hubiera desdeñado de tomar como perros para mi ganado
2 Aun la fuerza de sus manos ¿de qué me habría servido? ya que carecen ellos de todo vigor
3 Muertos de miseria y de hambre roen el yermo, la tierra desolada y vacía
4 Recogen frutos amargos de arbustos, y se sustentan con raíces de retama
5 Expulsados de la sociedad, y perseguidos con gritos habitan como ladrones,
6 en los barrancos de los torrentes, en las cuevas de la tierra y en las breñas
7 Entre la maleza lanzan sus gritos, y se reúnen bajo las zarzas
8 Son hombres insensatos, hijos de gente sin nombre, echados del país a viva fuerza
9 Y ahora soy escarnecido por ellos y el objeto de sus pullas
10 Me abominan, se apartan de mí; y no se avergüenzan de escupirme en la cara
11 Han perdido todo freno, me humillan y pierden todo respeto en mi presencia
12 A mi derecha se levanta el populacho; hacen vacilar mis pies; traman contra mí maquinaciones para perderme
13 Me cortan el camino, procuran mi caída; nadie me presta auxilio contra ellos
14 Como por brecha ancha irrumpen, se revuelcan entre los escombros
15 Me han acometido terrores, y como el viento se llevan mi nobleza; cual nube pasó mi prosperidad
16 Ahora mi vida se derrama dentro de mí, se han apoderado de mí días aciagos
17 La noche me taladra los huesos, y no me dan tregua los que me roen
18 Su gran muchedumbre ha desfigurado mi vestido; me ciñen como el cabezón de mi túnica
19 Me han echado en el lodo, soy como el polvo y la ceniza
20 A Ti clamo por auxilio, y Tú no me respondes; permanezco en pie, y Tú me miras (con indiferencia)
21 Te has tornado para mí en enemigo, y me persigues con todo tu poder
22 Me alzas sobre el viento, y me haces cabalgar; me sacudes sin darme sostén
23 Porque bien sé que me entregarás a la muerte, a la casa adonde van a parar todos los vivientes
24 Sin embargo el que va a perecer ¿no extiende su mano? en su aflicción ¿no pide auxilio?
25 ¿No lloraba yo con el atribulado? ¿no se afligía mi alma por el pobre?
26 Pero esperando el bien, me vino el mal; aguardando la luz he quedado cubierto de tinieblas
27 Mis entrañas se abrazan sin descanso; me han sobrevenido días de aflicción
28 Ando como quien está de luto, sin alegría, me levanto en la asamblea para clamar por auxilio
29 Soy ahora hermano de los chacales, y compañero de los avestruces
30 Ennegrecida se me cae la piel, y mis huesos se consumen por la fiebre
31 El son de mi cítara se ha trocado en lamentos, y mi flauta en voz de llanto.” if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 ss. Vigorosa expresión para mostrar los altibajos de esta vida. Job no habla aquí de sus amigos, sino de la gente degenerada y expulsada de la comunidad humana, que vive de rapiña. Cf. 24, 5 s
4 Espiritualmente son así las almas que se alimentan de una pobre ciencia, despreciando la Sabiduría de que habló en el capítulo 28, y que Dios ofrece sin límites en su Palabra. Cf. Eclesiástico 24, 39; Isaías 55, 1 ss
10 Vemos aquí una vez más a Job como figura de Cristo. Cf. Salmo 87, 9; Isaías 50, 6; Mateo 26, 67; 27, 30
11 La Vulgata ofrece un texto absolutamente distinto: porque abrió su aljaba y me afligió, y puso freno en mi boca . Bover-Cantera vierte: pues él soltó su cuerda y me ha maltratado, lo mismo que quien arrancó de su rostro el freno ; Nácar-Colunga: perdido todo respeto me insultan, rompen todo freno en mi presencia . Por estos ejemplos se ve que es prácticamente imposible encontrar el sentido exacto de este verso
17 Los que me roen: los gusanos que comen la carne del gran paciente
21 Dios no es cruel. Job, según San Gregorio Magno, no miraba a la calidad del Juez, sino a su propia imaginación afligida que así se le presentaba. En esto consiste la falta de Job, que le reprocha Eliú (capítulos 32-37) y el mismo Dios (capítulos 38-41). Pero no hay en ello blasfemia como pretende aquél (34, 7). Así nos lo muestra Dios en 42, 7 ss
29 Chacales: Vulgata: dragones. Cf. la convivencia con los dragones en Isaías 13, 21; 34, 13; Jeremías 50, 39 (Vulgata)
✦ Toda la Biblia
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