Judit
✦ Capítulo 3
Rendición de los pueblos
1 Entonces los reyes y los príncipes de todas las ciudades y provincias, es a saber, de la Siria de Mesopotamia y de la Siria de Sobal, de Libia y de Cilicia, enviaron sus embajadores, que se presentaron a Holofernes y le dijeron:
2 “Cese tu indignación para con nosotros, porque vale más vivir sirviendo al gran rey Nabucodonosor y someternos a ti, que morir y con nuestra ruina sufrir los males de nuestra esclavitud
3 Todas nuestras ciudades, todas nuestras posesiones, todos nuestros montes y collados, los campos, las vacadas, los rebaños de ovejas, cabras, caballos y camellos, todas nuestras facultades y nuestras familias están a tu disposición
4 Quede a tu arbitrio todo lo que poseemos
5 Nosotros y nuestros hijos somos tus siervos
6 Ven a nosotros como señor pacífico y empléanos en tu servicio como gustares.”
7 Entonces bajó de las montañas con la caballería y su ejército numeroso, y se apoderó de todas las ciudades y de todos los pueblos del país
8 De todas las ciudades enroló como tropas auxiliares a los hombres robustos y escogidos para la guerra
9 Fue tan grande el espanto que se apoderó de aquellas provincias, que los habitantes de todas las ciudades, tanto los príncipes y distinguidos, como el pueblo, a su llegada le salían al encuentro,
10 recibiéndolo con coronas y antorchas encendidas y formando danzas al son de tamboriles y flautas
11 Pero aun haciendo todo esto no pudieron mitigar la ferocidad de aquel corazón
12 Porque siguió destruyendo sus ciudades y talando sus árboles sagrados,
13 por cuanto el rey Nabucodonosor le había dado orden de exterminar todos los dioses de la tierra, para que él sólo fuese llamado dios por aquellas naciones que el poder de Holofernes pudiese subyugarle
14 Habiendo atravesado la Siria de Sobal, toda la Apamea y toda la Mesopotamia, llegó a los idumeos, al país de Gabaá,
15 tomó sus ciudades y se detuvo allí por espacio de treinta días, durante los cuales mandó que se reuniese toda la fuerza de su ejército. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 Sobal: probablemente Soba, ciudad de la Siria (cf. II Rey. 8, 3; I Paralipómenos 18, 3). En vez de Libia (África) leen algunos Lidia (provincia del Asia Menor) ↑
13 El colmo de la soberbia es que el hombre se atreva a igualarse a Dios. Es el pecado de Satanás y que cometerá el Anticristo antes de ser destruido (II Tesalonicenses 2, 4 y 8; Apocalipsis 19, 11 ss.). Cf. 2, 5 y nota ↑