✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Tobías
Antiguo Testamento
✦ Capítulo 7
1 Entraron en casa de Ragüel, el cual los recibió con alegría
2 Y mirando Ragüel a Tobías, dijo a Ana, su mujer: “¡Cuan parecido es este joven a mi primo hermano!”
3 Dicho esto, les preguntó: “¿De dónde sois, oh jóvenes, hermanos nuestros?” Respondieron: “Somos de la tribu de Neftalí, de los cautivos de Nínive.”
4 Ragüel les dijo: “¿Conocéis a Tobías, mi primo hermano?” “Le conocemos”, respondieron ellos
5 Y mientras (Ragüel) hablaba mucho bueno de (Tobías), el ángel dijo a Ragüel: “Ese Tobías, por quien preguntas, es el padre de éste.”
6 Entonces Ragüel se echó sobre él, le besó con lágrimas; y sollozando sobre su cuello,
7 dijo: “Bendito seas tú, hijo mío, porque eres hijo de un varón bueno, muy bueno.” Lloraron también Ana, su mujer, y Sara, hija de ambos. Tobías toma a Sara por esposa
9 Después de hablar así, mandó Ragüel matar un carnero y preparar un convite. Y como les instase a que se sentasen a la mesa,
10 dijo Tobías: “Yo no comeré ni beberé hoy aquí, si antes no me otorgas mi petición y prometes darme a Sara, tu hija.”
11 Al oír estas palabras, se pasmó Ragüel, sabiendo lo que había sucedido a los siete maridos que se habían casado con ella; y comenzó a temer que también a éste sucediera lo mismo. Estando perplejo y sin dar respuesta al que preguntaba,
12 dijo el ángel a Ragüel: “No temas dársela; porque a éste que teme a Dios debe darse tu hija por mujer; por eso ningún otro ha podido poseerla”
13 Dijo entonces Ragüel: “No dudo que Dios ha admitido mis oraciones y lágrimas en su presencia,
14 y creo que por esto os ha traído a mi casa, a fin de que ésta reciba esposo de su parentela, según la Ley de Moisés. No tengas, pues, duda de que te la daré.” Celebración del matrimonio
15 Y tomando la mano derecha de su hija, la puso en la derecha de Tobías, y dijo: “El Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob sea con vosotros; Él os junte y cumpla en vosotros su bendición.”
16 Luego, tomando papel, hicieron la escritura matrimonial
17 Después celebraron el convite, bendiciendo a Dios
18 Luego llamó Ragüel a Ana, su mujer, y le mandó que preparase otro aposento
19 Ella introdujo allí a su hija Sara, que se puso a llorar
20 Mas ella le dijo: “Ten buen ánimo, hija mía El Señor del cielo te llene de gozo, en lugar del disgusto que has sufrido.” if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
7 Los hijos son benditos a causa de sus padres. ¡Qué estímulo para un matrimonio cristiano! Cf. 2, 18; 9, 9
12 A veces se considera como gran desgracia el no poder realizar una unión muy deseada. El tiempo no tarda en mostrar que no era aquélla la persona conveniente, y que por eso Dios la apartó con su poderosa misericordia. De ahí el dicho popular: boda y mortaja, del cielo bajan
14 Véase 6, 12 y nota
15 Este simple rito parece haber sido usado para los matrimonios israelitas, si bien la Biblia lo menciona sólo aquí. La misma ceremonia de juntar las manos de los novios y bendecirlos se observa en el Ritual Romano en la celebración del matrimonio cristiano. “Por este gesto exterior de adhesión y amistad, los jóvenes esposos se dan un mutuo testimonio de unión y cariño, y confirman con las manos lo que ambos acaban de prometerse con los labios. Es una manera de ofrecer el esposo a su consorte el apoyo de su fuerza, y ella a él el apoyo moral de su ternura” (P. Azcárate)
20 Hermosa fórmula de caridad para consolar a un afligido. Cuanto más aumentan las aflicciones sufridas por Dios, más grandes y abundantes son los consuelos. Testigo de ello es San Pablo que exclama: “Estoy inundado de consuelo, reboso de gozo en medio de todas mis tribulaciones” (II Corintios 7, 4)
✦ Toda la Biblia
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