Tobías
✦ Capítulo 10
1 Mas como tardase Tobías, por razón de las bodas, estaba su padre Tobías con ansiedades, y decía: “¿Quién sabe por qué tarda mi hijo, o por qué se ha detenido allí?
2 ¿Ha muerto tal vez Gabelo, y no hay quien le devuelva el dinero?”
3 Con esto empezó a afligirse sobremanera, y con él su mujer Ana. Ambos se pusieron a llorar juntamente porque su hijo no volvía a ellos al tiempo señalado
4 Su madre derramaba sin cesar lágrimas, y decía: “¡Ay, ay de mí, hijo mío! ¿Para qué te hemos enviado a lejanas tierras, lumbrera de nuestros ojos, báculo de nuestra vejez, consuelo de nuestra vida, esperanza de nuestra posteridad?
5 Teniendo en ti sólo todas las cosas juntas, no te debíamos dejar ir de nosotros.”
6 Mas Tobías le decía: “Cálmate y no te inquietes; a nuestro hijo le va bien; es muy fiel el varón aquel con quien le enviamos.”
7 Pero ella no se dejaba consolar, antes saliendo cada día fuera miraba hacia todas partes, y recorría todos los caminos por donde se esperaba que pudiera volver, para verlo venir, si posible fuese, desde lejos. Tobías se despide de Ragüel
8 Entretanto Ragüel decía a su yerno: “Quédate aquí, que yo enviaré a tu padre Tobías noticias de tu salud.”
9 Tobías le respondió: “Yo sé que mi padre y mi madre están ahora contando los días y que su espíritu se consume en ansiedades.”
10 Y después de haber hecho Ragüel repetidas instancias a Tobías, sin que éste en lo más mínimo oyera sus razones, le entregó a Sara, con la mitad de su hacienda en siervos y siervas, en ganados, en camellos, en vacas, y con una gran cantidad de dinero. Así le dejó ir de su casa, sano y gozoso,
11 diciendo: “El santo ángel del Señor os acompañe en vuestro viaje, y os conduzca sanos y salvos. Que halléis en próspero estado todas las cosas en casa de vuestros padres, y puedan ver mis ojos, antes que muera, a vuestros hijos.”
12 Y tomando los padres a su hija, la besaron y la dejaron ir;
13 amonestándola que honrase a sus suegros, amase al marido, cuidase de su familia, gobernase la casa y se portase de un modo irreprensible. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 ss. Pintura llena de vivo realismo. ¿Quién no ha pasado las mismas inquietudes? Pero la fe de Tobías triunfa de ellas ↑
11 Véase 5, 21; 5, 27; Judit 13, 2; Dan. 3, 95; II Macabeos 11, 8-10. Es preciso no perder de vista la presencia del Ángel Custodio que, por orden de Dios, nos guarda en el camino de la vida. Debemos agradecerle por sus desvelos, y no entristecerle con nuestros pecados. Los ángeles de la paz, dice Isaías, llorarán amargamente (Isaías 33, 7) ↑
13 Estas pocas palabras son todo un compendio de las obligaciones propias de una mujer casada. (Véase el Catecismo Romano II, 8, 27.) ↑