Proverbios
✦ Capítulo 13
Distinta suerte del sabio y del necio
1 El hijo sabio acepta la corrección de su padre; el burlador no hace caso de la reprensión
2 El hombre (de bien) se hartará del fruto de su boca, el alma de los pérfidos, en cambio, de la violencia
3 Quien guarda su boca, guarda su alma; quien habla inconsideradamente se arruina a sí mismo
4 El perezoso tiene deseos que no se cumplen, el alma del laborioso se saciará
5 El justo aborrece la palabra mentirosa, el impío infama y obra vergonzosamente
6 La justicia protege los pasos del hombre recto, la malicia causa la ruina del pecador
7 Hay quien se jacta de rico, y nada tiene, y quien se hace el pobre, y es acaudalado
8 Con las riquezas el hombre (rico) rescata su vida; el pobre, empero, no necesita temer la amenaza
9 La luz de los justos difunde alegría, en tanto que la lámpara de los impíos se apaga
10 La soberbia no causa sino querellas, la sabiduría está con los que toman consejo
11 Los bienes ganados sin esfuerzo tienden a desaparecer, mas el que los junta a fuerza de trabajo los aumenta
12 Esperanza que se dilata hace enfermo el corazón; pero es árbol de vida el deseo cumplido
13 Quien menosprecia la palabra se pierde; quien respeta el precepto será recompensado
14 La enseñanza del sabio es fuente de vida, para escapar de los lazos de la muerte
15 Buenos modales ganan favores, mas la conducta de los pérfidos queda estéril
16 Todo varón prudente obra con reflexión, el necio derrama su locura
17 El mensajero infiel se precipita en la desgracia, el mensajero fiel se procura salud
18 Pobreza e ignominia a quien desecha la corrección, honra a quien escucha la amonestación
19 Deseo cumplido recrea al alma, pero el necio abomina apartarse del mal
20 Quien anda con sabios, sabio será, quien con necios, acabará siendo necio
21 A los pecadores los persigue la desventura, mas los justos serán recompensados con bienes
22 Los buenos tienen como herederos los hijos de los hijos; mas la hacienda del pecador queda reservada para el justo
23 Los barbechos de los pobres dan pan en abundancia, pero hay quien disipa (la hacienda) por falta de juicio
24 Quien hace poco uso de la vara quiere mal a su hijo; el que lo ama, le aplica pronto el castigo
25 El justo come y satisface su apetito, en tanto que el vientre del malo padece hambre. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 El primer hemistiquio puede traducirse: El hijo sabio revela (con su aprovechamiento) la instrucción de su padre. En este pensamiento se funda el epitafio del rey don Alfonso el Sabio, enterrado junto a su padre San Fernando en Sevilla ↑
4 Vulgata: Quiere y no quiere el perezoso. Es como en la fábula del célebre asno de Buridán, que murió entre dos fardos de heno, sin resolverse a empezar por uno u otro ↑
8 Se libra el rico de los peligros, a costa de dinero; mientras el pobre no teme ladrones y puede dormir a puertas abiertas ↑
10 El que se deja aconsejar aprovecha toda la ciencia de los otros. Sólo el insensato puede creer que no necesita consejo ↑
13 Quien menosprecia la palabra, se pierde. Véase sobre esto la asombrosa revelación de Cristo en Juan 12, 47 s.: “No vine a juzgar al mundo sino a salvarlo”. La palabra de su amor despreciado, ésa nos juzgará ↑
15 Vulgata: La buena doctrina hace agradable al hombre; en el camino de los que la desprecian hay un precipicio ↑
19 El necio abomina apartarse del mal. Es el problema de los fariseos que Jesús planteó en Juan 3, 19 ↑
20 De aquí el proverbio: “Dime con quién paces y decirte he qué haces”, y el otro: “dime con quién andas y te diré quién eres”. Cf. 1, 15 y nota. En la Sagrada Escritura está el origen de muchísimos refranes, que pasaron al pueblo en épocas de piedad ↑
22 Véase la parábola de los cinco talentos, donde el que no trabaja pierde su talento en favor de los que han trabajado (Mateo 25, 28 s. Véase también Lucas 19, 26; 8, 18) ↑
25 El pobre come contento (17, 1) “con la salsa de su hambre” (Cervantes), mientras que al hedonista, estragado, nada le satisface. Cf. 15, 16 s.; 16, 8 ↑