Isaías
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✦ Capítulo 41
Yahvé suscita un libertador
1 Enmudeced en mi presencia, oh islas, y los pueblos reanimen sus fuerzas. Acérquense, y después hablen; entremos juntos en juicio
2 ¿Quién llamó del Oriente al justo para que siguiese sus pasos? ¿Quién le entregó naciones, y le sometió reyes? Él reduce su espada a polvo, y su arco a paja, que arrebata el viento
3 Los persigue, y avanza sin peligro por una senda que sus pies jamás han pisado
4 ¿Quién hizo esto? ¿Quién lo ha realizado? El que llamó las generaciones desde el principio: Yo, Yahvé, que soy el primero Y estaré también con los últimos
5 Lo ven las islas y tiemblan; se llenan de temor los confines de la tierra; se acercan y vienen
6 Ayuda el uno al otro y dice a su compañero: “¡Esfuérzate!”
7 El artífice anima al orfebre, y el que desbasta con el martillo al que bate en el yunque, dice de la soldadura: “Bien hecha está”; y la sujeta con clavos, para que no se mueva
8 Mas tú, oh Israel, siervo mío, y tú, oh Jacob, a quien he escogido, de la estirpe de Abrahán, mi amigo;
9 tú, a quien he sacado de los extremos de la tierra, llamándote de los cabos de ella, y diciéndote: Tú eres mi siervo; Yo te he escogido, y no te he desechado
10 No temas, que Yo estoy contigo; no desmayes, que Yo soy tu Dios; Yo te he dado fuerza y te ayudo; te sostengo con la diestra de mi justicia
11 Confundidos quedarán y avergonzados todos los que contra ti se irritan, serán como la nada, y perecerán los que te hacen guerra
12 Buscarás, y no hallarás a los que te combaten; serán como nada y como reducidos al polvo los que pelean contigo
13 Pues Yo, Yahvé, tu Dios, soy quien te tomo por la diestra, y te digo: No temas, Yo soy tu auxiliador
14 No temas, gusanillo de Jacob, ni vosotros, oh hombres de Israel. Yo soy tu auxilio, dice Yahvé; y tu redentor es el Santo de Israel
15 He aquí, Yo haré de ti un trillo cortante nuevo, armado de dientes. Trillarás los montes y los desmenuzarás, y reducirás como a tamo los collados
16 Los aventarás, y el viento se los llevará, y los esparcirá el torbellino; pero tú te alegrarás en Yahvé, te gloriarás en el Santo de Israel
Maravilloso auxilio divino
17 Los desdichados y pobres buscan agua y no la hay, su lengua esta seca por la sed; más Yo, Yahvé, los escucharé; Yo, el Dios de Israel, no los desampararé
18 Les abriré ríos en los altos montes, y fuentes en medio de los valles; convertiré el desierto en estanque, y la tierra árida en corrientes de agua
19 En el despoblado plantaré cedros y acacias, mirtos y olivos; y en el yermo pondré abetos, olmos y bojes juntamente;
20 para que vean y conozcan y atiendan y comprendan todos que la mano de Yahvé ha hecho esto, y el Santo de Israel lo ha creado
21 Venid a defender vuestra causa, dice Yahvé; alegad vuestras razones, dice el Rey de Jacob
22 Que nos enseñen y anuncien lo que ha de suceder. Explicad cómo fueron las cosas pasadas, para que las contemplemos y reconozcamos su cumplimiento; o indicadnos las cosas futuras
23 Anunciad lo que ha de venir, para que sepamos que sois dioses; haced algo, sea bueno o malo, para que viéndolo todos quedemos asombrados
24 Pero vosotros sois menos que la nada, y vuestra obra menos que lo vacío. ¡Abominable aquel que os escoge!
El libertador
25 Yo he suscitado a uno del norte, y ya llega; uno (que viene) desde el oriente e invoca mi nombre; que pisa a los príncipes como si fuesen lodo y como el alfarero pisa el barro
26 ¿Quién anunció esto desde el principio, para que lo sepamos; y anticipadamente, para que digamos: “Es justo”? Mas nadie lo anunció; nadie lo dio a conocer; nadie oyó vuestras palabras
27 Yo soy el primero que anuncié a Sión: “Helos aquí”, y mandé a Jerusalén un portador de buenas nuevas
28 Estuve mirando y no hubo nadie, entre ellos no hay ningún consejero; si les pregunto, no responden palabra
29 Ved, pues, que todos son una nada, y vanas todas sus obras. Viento y vanidad son sus ídolos. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
2 Este justo sería, según algunos expositores antiguos, Abrahán que vino de Oriente (versículo 9). Los modernos se inclinan a referir esta profecía al rey Ciro, que sometió a los reyes enemigos de Israel, y con la destrucción de Babilonia puso en libertad a los cautivos (véase 44, 28; 45, 1 ss.); por lo cual Ciro es figura de Cristo, el Redentor de la humanidad opresa por el demonio ↑
3 Por una senda que sus pies jamás han pisado. Vulgata: no se verá la huella de sus pies. Tan rápida será la marcha del libertador (Ciro), que no se verá las huellas de sus pasos ↑
4 El primero, etc.: Cf. 44, 1; 48, 12. Así se llama también Cristo en el Apocalipsis (cf. Apocalipsis 1, 17; 22, 13), con lo cual manifiesta ser igual al Padre ↑
7 Ironía contra los falsos dioses hechos por las manos de los hombres, y que no pueden ni siquiera moverse (40, 18 ss.). En ellos ponen su confianza los gentiles, mas el pueblo escogido nada tiene que temer, cuando venga Ciro, pues es Dios quien lo trae (versículo 8 ss. y 25) ↑
8 s. Abrahán, mi amigo: Nótese que es el mismo Dios quien da este título al “padre de los creyentes” (Romanos 4, 16). De los cabos de ella (versículo 9): de Ur de Caldea. Mi siervo: Otro título de altísima categoría que en la Sagrada Escritura se da solamente a los hombres cumbres, como Abrahán, Moisés (Éxodo 14, 31; Números 12, 7 s.), Elías (IV Reyes 9, 36; 10, 10), David (II Reyes 3, 18; 7, 5 s.), Job (Job 1, 8; 2, 8) ↑
11 s. Son muy frecuentes en la Sagrada Escritura estas amenazas contra los enemigos de Israel. Cf. Salmos 65, 5 y nota ↑
14 Gusanillo se llama Israel por su pequeñez entre los pueblos y por las persecuciones que ha de sufrir. Así es llamado también Jesús (Salmos 21, 7). El Santo de Israel: Dios. Él es el verdadero libertador de Israel; Ciro no es más que su instrumento. No temas: es el “leitmotiv” de todo este capítulo (cf. versículo 10). “No temáis sus temores, dice San Pedro, ni os perturbéis, antes bien santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones” (I Pedro 3, 14 s.). No temas: es una palabra que siempre debería acompañarnos, sobre todo cuando sentimos todo el peso de nuestra debilidad, cuando el dolor nos aplasta, los desengaños nos amargan la vida y la noche oscura del abandono nos oculta el cielo ↑
15 El pueblo de Dios desmenuzará a los enemigos a semejanza de un carro que, provisto de dientes de hierro, trilla el trigo. Los montes y collados figuran el poder de los enemigos ↑
21 ss. En esta invitación irónica (cf. III Reyes 18, 27) vemos que Dios ostenta como su característica exclusiva, no sólo el conocimiento de lo porvenir, sino también, el preanunciarlo a los hombres. Véase 43, 9; 44, 7; 45, 21; 46, 10; Amós 3, 7 ↑
24 Vosotros sois menos que la nada: Formidable condenación de los ídolos y dioses paganos, al par que es una lección para nuestro orgullo. Así como Dios es El que es —esto significa el nombre de Yahvé (cf. Éxodo 3, 14 ss. y nota) — así la característica de las creaturas es ser una nada ante la majestad del Creador. Mas el que nos sacó de la nada, nos mandó también su propio Hijo, para hacernos hijos suyos y participes de su plenitud (cf. Juan 3, 16; II Pedro 1. 4) ↑
25 Dios responde a la pregunta del versículo 2: es Él quien llamará a Ciro del nordeste (Persia) para destruir a Babilonia y dar libertad al pueblo de Dios ↑
27 Un portador de buenas nuevas: El mismo Señor hace de pregonero para anunciar el fin del cautiverio y el regreso a Jerusalén ↑