✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Isaías
Antiguo Testamento
✦ Capítulo 32
El reino de justicia
1 Reinará un rey con justicia, y príncipes gobernarán con rectitud
2 Cada uno será como abrigo contra el viento, como refugio contra la tempestad, como río de agua en tierra árida, y como la sombra de una peña grande en un país desolado
3 No se ofuscarán los ojos de los que ven, y escucharán los oídos de los que oyen
4 El corazón de los necios sabrá comprender, y la lengua de los tartamudos hablará expedita y claramente
5 El insensato no será más llamado príncipe, ni noble el impostor
6 Porque el insensato habla insensateces, y su corazón obra maldad, practicando la impiedad y diciendo mentiras a Yahvé, dejando vacía el alma del hambriento y quitando la bebida al sediento
7 El impostor tiene armas malignas y urde intrigas, para perder a los humildes con palabras dolosas, mientras el pobre habla lo justo
8 El príncipe piensa cosas de príncipe y por su nobleza será ensalzado
Las mujeres cómodas
9 Mujeres cómodas, levantaos, oíd mi voz; hijas que vivís sin cuidados, escuchad mi palabra
10 Dentro de un año y pocos días temblaréis, oh confiadas, porque se ha acabado la vendimia, y no habrá más cosecha
11 Temblad, oh cómodas, pasmaos las que vivís despreocupadas; despojaos, desnudaos; ceñíos de cilicio
12 (Golpeándose) los pechos andan llorando por los campos amados, por las viñas fructíferas
13 Espinas y abrojos cubren la tierra de mi pueblo y todas las casas de placer de la ciudad alegre
14 Pues el palacio está abandonado, la ciudad populosa es un desierto, el Ofel y la fortaleza son madrigueras para siempre, delicias para asnos monteses, pastos para rebaños,
15 hasta que sea derramado sobre nosotros el Espíritu de lo alto, el desierto se convierta en campo fértil, y el campo fértil sea reputado como selva
16 Entonces la rectitud morará en el desierto, y la justicia habitará en el campo fértil
17 La obra de la justicia será la paz, y el fruto de la justicia, la tranquilidad y la seguridad para siempre
18 Y mi pueblo habitará en mansión de paz, en habitación segura, en morada tranquila
19 Pero caerá el bosque a causa del pedrisco. y la ciudad será enteramente abatida
20 ¡Bienaventurados vosotros, los que sembráis junto a todas las aguas, y dais libertad al pie del buey y del asno! if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 Algunos expositores ven en este cuadro del rey justo a Ezequías que restauró el culto del Templo y destruyó la idolatría. Sin embargo, como observa Fillion, ese rey piadoso “no pudo realizar los principales detalles, que prometen, no solamente a Judá sino al mundo entero, una era de admirable prosperidad”. Conviene tomarlo como profecía del reino mesiánico (cf. 11, 4; 33, 17; Jeremías 23, 5 ss.; 33, 15 ss.). En un estudio titulado “La restauración de Israel”, que apareció en “Estudios Bíblicos” (1949, cuaderno 1), dice Ramos García al respecto (pág. 110): “Se trata en realidad de un gran monarca providencial y justiciero, que Isaías divisa en lontananza, de un gran Caudillo teocrático, el caput unum de Oseas 1, 11, bajo el cual se reunirán de nuevo, para formar un solo reino, los hijos de Judá e Israel, nunca antes reunidos desde el cisma (cf. Isaías 11, 13; Jeremías 3, 15 ss.; Ezequiel 37, 15 ss.); de un vir masculus, en fin, que se le muestra al propio Isaías al final de su profecía (Isaías 66, 7), en relación con la reconstrucción de la ciudad y del templo, y del desquite de Israel contra sus opresores, y del cual hará San Juan su filius masculus (Apocalipsis 12, 5), el hijo esforzado de la Madre Iglesia, a quien saca de la angustiosa apretura en que se halla, abatiendo con la ayuda de San Miguel al dragón rojo que la acosa.”
4 Los tartamudos, en sentido moral y religioso
5 s. Siempre habrá necios, hombres sin moral y conciencia, que consumen el alma, esto es, la vida del prójimo; por eso, el primer deber del gobernante ha de ser la justicia, la cual es llamada “fundamentum regnorum”, el fundamento de los Estados
12 Los campos amados y la viña fructífera designan al pueblo de Israel (véase 3, 14; 5, 1 ss. y notas; Jeremías 2, 21; 12, 10), cuyo país será en gran parte despoblado por los invasores
14 El Ofel: la pendiente meridional de la colina del Templo, donde estaban las dependencias del palacio real
15 El Espíritu de lo alto : Cf. Juan 3, 5 s. y nota. El profeta mira la era mesiánica, cuya característica será la efusión del Espíritu Santo (Jeremías 31, 33 ss., citado en Hebreos 8, 8 ss.; Ezequiel 36, 26; Joel 2, 28). “El Espíritu Santo, añade San Crisóstomo, es la reparación de nuestra imagen, la perfección del alma espiritual, el sol de los ojos del espíritu, el lazo de nuestra unión con Cristo.” Campo fértil (Vulgata: Carmelo). Véase 29, 17 y nota
17 La obra de la justicia será la paz. He aquí el lema que el Papa Pío XII lleva en su escudo. “Pero no debe constar sólo de la dura e inflexible justicia, sino que para suavizarla ha de entrar en no menor parte la caridad, que es la virtud apta por su misma naturaleza para reconciliar los hombres con los hombres” (Pío XI, en la Encíclica “Ubi Arcano Dei Consilio”)
19 El pedrisco es símbolo del asirio y de los enemigos en general. Los malos serán castigados, así como la ciudad impía que representa a los enemigos de Dios (25, 2; 26, 5 s.; 27, 10)
20 Quiere decir: el pasto será tan abundante que no necesitaréis más restringir el pastoreo de los animales. Imagen de la felicidad del reino mesiánico. San Jerónimo vierte: Bienaventurados los que sembráis sobre todas las aguas y metéis en ellas el pie del buey y del asno. Cf. 30, 23 s
✦ Toda la Biblia
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