Sabiduría
✦ Capítulo 5
Lamento de los condenados
1 Entonces los justos se presentarán con gran valor, contra aquellos que los angustiaron y les robaron sus fatigas
2 A cuyo aspecto se apoderará de éstos la turbación, y un temor horrendo; y han de asombrarse de la repentina salvación de ellos, que no esperaban
3 Arrepentidos, y arrojando gemidos de su angustiado corazón, dirán dentro de sí: “Estos son los que en otro tiempo fueron el blanco de nuestros escarnios y el objeto de oprobio
4 ¡Insensatos de nosotros! Su vida nos parecía una necedad, y su muerte una ignominia
5 Mirad cómo son contados en el número de los hijos de Dios, y cómo su suerte es estar con los santos
6 Luego descarriados nos hemos ido del camino de la verdad; no nos ha alumbrado la luz de la justicia, ni para nosotros ha nacido el sol de la inteligencia
7 Nos hemos fatigado en seguir la carrera de la iniquidad y perdición; andado hemos por senderos fragosos, sin conocer el camino del Señor
8 ¿De qué nos ha servido la soberbia? O, ¿qué provecho nos ha traído la ostentación de las riquezas?
El verdadero aspecto de la vida
9 Pasaron como sombra todas aquellas cosas, y como mensajero que pasa corriendo;
10 o cual nave que surca las olas del mar, de cuyo tránsito no hay que buscar vestigio, ni la vereda de su quilla en las olas;
11 o como ave que vuela a través del aire, de cuyo vuelo no queda rastro ninguno, y solamente se oye el sacudimiento de las alas con que azota al ligero viento y se abre camino rasgando con fuerza la atmósfera; ella bate sus alas y vuela sin dejar detrás de sí señal ninguna de su rumbo
12 O como una saeta disparada contra el blanco; corta el aire, y luego éste se reúne, sin que se conozca por donde pasó
13 Así también nosotros, apenas nacidos, dejamos de ser; y ninguna señal de virtud pudimos mostrar, y nos consumimos en nuestra maldad.”
14 Así discurren en el infierno los pecadores,
15 porque la esperanza del impío es como la pelusa que arrebata el viento; o cual espuma ligera que la tempestad deshace; o como humo que disipa el viento; o como la memoria del huésped de un día
La recompensa de los justos y el castigo de los impíos
16 Mas los justos vivirán eternamente; su galardón está en el Señor, y el Altísimo tiene cuidado de ellos
17 Por tanto, recibirán de la mano del Señor el reino de la gloria, y una brillante diadema. Los protegerá con su diestra, y con su santo brazo los defenderá
18 Se armará de todo su celo, y armará las creaturas para tomar venganza en sus enemigos
19 Tomará la justicia por coraza, y por yelmo el juicio cierto;
20 embrazará por escudo impenetrable la rectitud;
21 de su inflexible ira hará una aguda lanza: y el universo peleará con Él contra los insensatos
22 Irán derechamente los tiros de los rayos, los cuales serán lanzados de las nubes, como de un arco bien asestado, y herirán a un punto fijo
23 Y de la cólera como de una ballesta lloverán densos granizos. Se embravecerán contra ellos las olas del mar, y los ríos todos correrán impetuosamente
24 Se levantará contra ellos un furioso huracán, y en torbellino de viento serán destrozados. Por su iniquidad quedará convertida en un yermo toda la tierra; y los tronos de los potentados serán derrocados por la maldad. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 Entonces: en el día del juicio. Se presentarán. Literalmente: estarán de pie. Lo mismo dice Jesús en Lucas 21, 36. Nótese el contraste con los impíos según Salmo 1, 5. Les robaron sus fatigas: en griego: despreciaron sus trabajos. Los versículos 1-5 forman la Epístola del Común de Mártires en el Tiempo Pascual ↑
5 Hijos de Dios: esto es, justos, santos, los que obran impulsados por el espíritu de Dios. Cf. Génesis 6, 2; Deuteronomio 14, 1 ↑
6 Tardío lamento como el de Proverbios 5, 12 y siguientes. Sobre el pecar contra la luz véase Job 24, 13 y nota; Efesios 4, 18 ↑
9 Como sombra: Imagen frecuente en la Biblia (I Paralipómenos 29, 15; Job 8, 9; Salmo 101, 12; 108, 23; 143, 4). ¡Qué ironía! Los impíos usaban antes la misma imagen (2, 5) para animarse mutuamente a gozar la vida. “Hay, dice San Gregorio, quienes al ver la gloria de otros, la estiman en mucho y anhelan merecerla; pero cuando los ven morir, confiesan ser todo vanidad, y gimiendo exclaman: Ved la nada del hombre. ¡Oh alma carísima! ¿qué son todas las cosas del mundo sino vanos sueños?” (San Buenaventura, Soliloquio, capítulo II), ↑
13 “Teniendo en cuenta el versículo 8, que precede inmediatamente la serie de imágenes o comparaciones, parecía que el término de las mismas era la soberbia, la riqueza y la jactancia de los impíos. Considerando la conclusión del versículo 13, que sigue a la serie y está unido a ella con la conjunción comparativa así, más bien parece que el término de comparación es la brevedad de la vida: apenas nacidos, dejamos de ser. Se pueden unir, sin embargo, amigablemente los dos términos, pues lo que hace más vanas las riquezas, y consiguientemente la soberbia y jactancia fundadas en ellas, os el breve tiempo que pueden durar” (Cultura Bíblica N° 52, p. 250) ↑
16 s. En el Señor: esto es: El mismo Dios será su recompensa como lo dijo El a Abrahán (Génesis 15, 1). Jesús también prometió traer el premio consigo. Ver Apocalipsis 22, 12; Isaías 40, 10; 62, 11 ↑
17 Brillante diadema: la corona de justicia que San Pablo, promete a los que aman Su Venida (II Timoteo 4, 8. La diadema significa que los elegidos serán reyes en el cielo; pues obtendrán el reino de Jesucristo y toda su gloria, como vencedores del mundo, de satanás y de la carne ↑
18 Se armará: figura muy usada en la Biblia, ora sea de Dios o Cristo que se reviste de su poder (Isaías 59, 17), ora del hombre que se cubre con la armadura de la fe (Efesios 6, 13 s.) y recibe el ropaje de la salud (Isaías 61, 10) ↑
19 ¡Admirable don que se ofrece al que es recto de corazón! Tendrá un juicio cierto, es decir, una certeza y convicción interior sobre lo que es verdadero, de modo que no puedan engañarlo las tremendas seducciones que rodean a todo hombre. Cf. Mateo 24, 24; II Tesalonicenses 2, 10 ↑
21 Sobre la naturaleza como arma en manos de Dios véase 16, 17; 19, 18; Salmo 82, 14. El universo peleará: “En aquel día, dice San Crisóstomo, el cielo, la tierra, el aire, el agua y todo el universo se levantarán contra nosotros, para dar testimonio de nuestros pecados, y nada tendremos que responder.” ↑
23 Véase Éxodo 9, 13-35; Josué 10, 11; Isaías 28, 17; Ezequiel 13, 13; 38, 22; Éxodo 14, 23-31; Jueces 5, 21 ↑