✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Nehemías
Antiguo Testamento
✦ Capítulo 1
I. Restauración de las murallas de Jerusalén
Aflicción de Nehemías
1 Relato de Nehemías, hijo de Hacalías. En el mes Kislev del año vigésimo, estando yo en el palacio de Susa,
2 vino Hananí, uno de mis hermanos, con algunos hombres de Judá. Yo les pregunté por los judíos liberados, los sobrevivientes del cautiverio, y por Jerusalén;
3 y ellos me contestaron: “Los que han quedado, los sobrevivientes del cautiverio, viven allá en la provincia en gran miseria y oprobio; y las murallas de Jerusalén se hallan en ruinas y sus puertas consumidas por el fuego.”
4 Cuando oí estas palabras, me senté y me puse a llorar; e hice duelo algunos días, ayunando y orando delante del Dios del cielo
5 Y dije: “Te ruego, oh Yahvé, Dios del cielo, Dios grande y terrible, que guardas la alianza y la misericordia con los que te aman y observan tus mandamientos;
6 préstenme atención tus oídos, y ábranse tus ojos, para escuchar la oración que yo, siervo tuyo, elevo ahora delante de Ti, día y noche, por tus siervos, los hijos de Israel, a la vez que confieso los pecados de los hijos de Israel, cometidos por nosotros contra Ti; porque yo y la casa de mi padre hemos pecado
7 Te hemos ofendido gravemente; no hemos guardado los mandamientos, las leyes y los preceptos que Tú prescribiste a tu siervo Moisés
8 Acuérdate, te ruego, de la palabra que intimaste a Moisés, tu siervo, diciendo: Si fuereis infieles, os esparciré entre las naciones;
9 si, en cambio, os convirtiereis a Mí, guardando mis mandamientos y poniéndolos por obra, reuniré a tus desterrados, aunque estuvieran en el punto más extremo del cielo, y los llevaré al lugar que he escogido para que habite allí mi Nombre
10 Pues siervos tuyos son, y pueblo tuyo, que Tú redimiste con tu gran poder y con tu fuerte mano
11 Te ruego, oh Señor, que prestes atento oído a la oración de tu siervo, y a la plegaria de tus siervos que se complacen en temer tu nombre. Da ahora éxito a tu siervo, y concédele que halle gracia delante de este hombre”; pues era yo entonces copero del rey. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 Sobre las cuestiones introductorias véase la introducción al Libro de Esdras. Susa, capital de la provincia Susiana, y una de las residencias de los reyes persas. Kislev, mes de noviembre-diciembre. El año vigésimo (de Artajerjes I) corresponde al año 445 6 453. Artajerjes reinó de 465 a 424, pero fue asociado al trono tal vez desde 473. De ahí las dos fechas distintas
5 Igual concepto de Dios se halla en Daniel 9, 4
6 Hemos pecado: Los justos se creen responsables de los pecados de los otros. Cf. Tobías 3, 4; Daniel 9, 5. “San Agustín explica docta y difusamente en el capítulo 8 y en otros del libro I de Civitate Dei, cómo de muchas maneras participan los justos que viven entre los pecadores, de los pecados de éstos, y por consiguiente, de las aflicciones temporales y penalidades con que Dios nos castiga en esta vida” (Scío)
9 Nótese el carácter condicional de la promesa. Así fue la hecha a Salomón (III Rey. 9, 4-7). En cambio, la promesa hecha a David (II Rey. 7, 11) fue sin condición (Jeremías 23, 5; Ezequiel 37, 24, etc.)
11 Este hombre: el rey. El cargo de copero revestía gran importancia, porque el copero estaba con el rey todos los días y tenía la responsabilidad de que nadie le envenenase por medio de bebidas, costumbre muy frecuente en Oriente
✦ Toda la Biblia
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