✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
San Mateo
Nuevo Testamento
✦ Capítulo 15
Controversias con los fariseos
1 Entonces se acercaron a Jesús algunos fariseos y escribas venidos de Jerusalén, los cuales le dijeron :
2 “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los antepasados?, ¿por qué no se lavan las manos antes de comer?”
3 Él les respondió y dijo: “Y vosotros ¿por qué traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?
4 Dios ha dicho: “Honra a tu padre y a tu madre”, y: “El que maldice a su padre o a su madre, sea condenado a muerte”
5 Vosotros, al contrario, decís : “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: “Es ofrenda ( para el Templo ) aquello con lo cual yo te podría haber socorrido,
6 –no tendrá que honrar a su padre o a su madre”. Y vosotros habéis anulado la palabra de Dios por vuestra tradición
7 Hipócritas, con razón Isaías profetizó de vosotros diciendo:
8 “Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está lejos de Mí
9 En vano me rinden culto, pues que enseñan doctrinas que son mandamientos de hombres”
10 Y habiendo llamado a la multitud, les dijo: “¡Oíd y entended!
11 No lo que entra en la boca mancha al hombre; sino lo que sale de la boca, eso mancha al hombre”
12 Entonces sus discípulos vinieron a Él y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos, al oír aquel dicho, se escandalizaron?”
13 Les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre Celestial, será arrancada
14 Dejadlos: son ciegos que guían a ciegos. Si un ciego guía a otro ciego, caerán los dos en el hoyo”
15 Pedro, entonces, le respondió y dijo: “Explícanos esa parábola”
16 Y dijo Jesús: “¿Todavía estáis vosotros también faltos de entendimiento?
17 ¿No sabéis que todo lo que entra en la boca, pasa al vientre y se echa en lugar aparte?
18 Pero lo que sale de la boca, viene del corazón, y eso mancha al hombre
19 Porque del corazón salen pensamientos malos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias
20 He aquí lo que mancha al hombre; mas el comer sin lavarse las manos, no mancha al hombre”
La cananea
21 Partiendo de este lugar, se retiró Jesús a la región de Tiro y de Sidón
22 Y he ahí que una mujer cananea venida de ese territorio, dio voces diciendo: “¡Ten piedad de mí, Señor, Hijo de David! Mi hija está atormentada por un demonio”
23 Pero Él no le respondió nada. Entonces los discípulos, acercándose, le rogaron: “Despídela, porque nos persigue con sus gritos”
24 Mas Él respondió y dijo: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”
25 Ella, no obstante, vino a prosternarse delante de Él y dijo: “¡Señor, socórreme!”
26 Mas Él respondió: “No está bien tomar el pan de los hijos para echarlo a los perros”
27 Y ella dijo: “Sí, Señor, pero los perritos también comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños”
28 Entonces Jesús respondiendo le dijo: “Oh mujer, grande es tu fe; hágasete como quieres”. Y su hija quedó sana, desde aquel momento
29 Partiendo de allí, Jesús llegó al mar de Galilea, subió a la montaña y se sentó
30 Y vinieron a Él turbas numerosas, llevando cojos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros, y los pusieron a sus pies, y Él los sanó
31 De modo que el gentío estaba maravillado al ver los mudos hablando, sanos los lisiados, cojos que caminaban, ciegos que veían; y glorificaba al Dios de Israel
Segunda multiplicación de los panes
32 Entonces, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da lástima de estas gentes, porque hace ya tres días que no se apartan de Mí, y ya no tienen qué comer. No quiero despedirlas en ayunas, no sea que les falten las fuerzas en el camino”
33 Los discípulos le dijeron: “¿De dónde procurarnos en este desierto pan suficiente para saciar a una multitud como ésta?”
34 Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tenéis?” Respondieron: “Siete, y algunos pececillos”
35 Entonces mandó a la gente acomodarse en tierra
36 Luego tomó los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y los dio a los discípulos, y los discípulos a la gente
37 Y todos comieron y se saciaron, y levantaron lo sobrante de los pedazos, siete canastos llenos
38 Y los que comieron eran como cuatro mil hombres, sin contar mujeres y niños
39 Después que despidió a la muchedumbre, se embarcó, y vino al territorio de Magadán . if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 ss. Véase el pasaje pa ralelo en Mc. 7, 1-23
3 “Meditando cosas como éstas –dice un piadoso obispo alemán– descubrimos con saludable humildad, aunque no sin dolorosa sorpresa, cuán lejos del espíritu de Jesucristo solemos estar nosotros y nuestro mundo de cosas que llamamos re spetables, cuyo más fuerte apoyo está en la soberbia que busca la gloria de los hombres”. Cf. Denz. 190
4 Cf. Ex. 20, 12; 21, 17; Lv. 20, 9; Dt. 5, 16; Pr. 20, 20; Ef. 6, 2
5 Los fariseos pretendían que sus ofrendas dadas al Templo los librasen de cuid ar de sus padres, siendo que ante Dios esto constituía otra obligación distinta y no menos grave que aquélla, según el cuarto mandamiento. Cf. Mc. 7, 10 ss
8 Véase Is. 29, 13. Cf. 2 Co. 4, 18 y nota
13 Sobre el sentido de esta sentencia, cf. 9, 37 y no ta
24 Con la aparente dureza de su respuesta, el Señor prueba la fe de la cananea, mostrando a la vez que su misión se limita a los judíos: cf. 10, 6 y nota. Pronto veremos que el lenguaje del Maestro pasa a la mayor dulzura, haciendo un admirable elogio de aquella mujer, cuya fe había querido probar. Cf. 1 Pe. 1, 7
30 Véase 11, 5; Mc. 7, 31 ss
39 Magadán, situada, según San Jerónimo, al este del mar de Galilea; según otros, al norte de Tiberíades, o sea en la orilla N. O. del Lago
✦ Toda la Biblia
Compartir WhatsApp Facebook