✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
San Marcos
Nuevo Testamento
✦ Capítulo 3
Nuevo encuentro de Jesús con los fariseos
1 Entró de nuevo en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía seca la mano
2 Y lo observaban, para ver si lo curaría en día de sábado, a fin de poder acusarlo
3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: “Ponte de pie en medio”
4 Después les dijo: “¿Es lícito, en día de sábado, hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar?” Pero ellos callaban
5 Mas Él mirándolos en derredor con ira, contristado por el endurecimiento de sus corazones, dijo al hombre: “Alarga la mano”. Y la alargó, y la mano quedó sana
6 Y salieron los fariseos en seguida y deliberaron con los herodianos sobre cómo hacerlo morir
Mucha gente acude a Jesús
7 Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y mucha gente de Galilea lo fue siguiendo. Y vino también a Él de Judea,
8 de Jerusalén, de Idumea, de Transjordania y de la región de Tiro y de Sidón, una gran multitud que había oído lo que Él hacía
9 Y recomendó a sus discípulos que le tuviesen pronta una barca, a causa del gentío, para que no lo atropellasen
10 Porque había sanado a muchos, de suerte que todos cuantos tenían dolencias se precipitaron sobre Él para tocarlo
11 Y los espíritus inmundos, al verlo, se prosternaban delante de Él y gritaban: “Tú eres el Hijo de Dios”
12 Pero Él les mandaba rigurosamente que no lo diesen a conocer
Elección de los Doce
13 Y subió a la montaña, y llamó a los que Él quiso , y vinieron a Él
14 Y constituyó a doce para que fuesen sus compañeros y para enviarlos a predicar,
15 y para que tuvieran poder de expulsar los demonios
16 Designó, pues, a los Doce; y puso a Simón el nombre de Pedro;
17 a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan, hermano de Santiago –a los que puso el nombre de Boanerges , es decir, hijos del trueno–,
18 a Andrés, a Felipe, a Bartolomé, a Mateo, a Tomás, a Santiago hijo de Alfeo, a Tadeo, a Simón el Cananeo,
19 y a Judas Iscariote, el que lo entregó
El pecado contra el Espíritu Santo
20 Volvió a casa, y la muchedumbre se juntó nuevamente allí, de suerte que ni siquiera podían comer pan
21 Al oírlo los suyos, salieron para apoderarse de Él, porque decían: “Ha perdido el juicio”
22 Pero los escribas, venidos de Jerusalén, decían: “Tiene a Beelzebul y por el jefe de los demonios expulsa a los demonios”
23 Mas Él los llamó y les dijo en parábolas: “¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás?
24 Y si dentro de un reino hay divisiones, ese reino no puede sostenerse
25 Y si hay divisiones dentro de una casa, esa casa no podrá subsistir
26 Si, pues, Satanás se levanta contra sí mismo y se divide, no puede subsistir, y llegó su fin
27 Porque nadie puede entrar en la casa del hombre fuerte y quitarle sus bienes, si primero no ata al fuerte; y sólo entonces sí saqueará su casa
28 En verdad, os digo, todos los pecados serán perdonados a los hombres, y cuantas blasfemias dijeren;
29 pero quien blasfemare contra el Espíritu Santo, no tendrá jamás perdón y es reo de eterno pecado”
30 Porque decían: “Tiene espíritu inmundo”
La verdadera familia de Jesús
31 Llegaron su madre y sus hermanos, y quedándose de pie afuera, le enviaron recado, llamándolo
32 Estaba sentada la gente alrededor de Él y le dijeron: “Tu madre y tus hermanos están fuera buscándote”
33 Mas Él les respondió y dijo: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”
34 Y dando una mirada en torno sobre los que estaban sentados a su alrededor, dijo: “He aquí mi madre y mis hermanos
35 Porque quien hiciere la voluntad de Dios, ése es mi hermano, hermana y madre”. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
6 Los herodianos o partidarios del rey Herodes eran amigos de los romanos y, por consiguiente, enemigos de los fariseos, eminentemente nacionalistas. Si los dos partidos, tan opuestos, se juntaron, sólo fue por odio, para librarse de Jesús
13 A los que Él quiso: Nótese la libre elección divina: “No me elegisteis vosotros, sino que Yo os elegí” (Jn. 15, 16). Cf. Rm. 8, 28 ss.; 9, 15 ss.; Ef. 2, 10; 2 Tm. 1, 9
17 Véase Mt. 10, 2-4. El apodo de Boanerges, que significa “hijos del trueno”, demuestra que Juan estaba lejos de ser un sentimental, como lo representa a veces el arte, con menoscabo de la sólida piedad. Véase Lc. 9, 53 y nota
21 Ha perdido el juicio: No porque el oído se horrorice de la frase, deja ésta de ser histórica (Maldonado). Véase Lc. 14, 26 y nota. La incomprensión de los parientes de Jesús, confirmada en Jn. 7, 5, es una advertencia para los que hemos de ser sus discípulos; pues Él nos anunció que correríamos igual suerte. Cf. Mt. 10, 35 ss.; 13, 57 y nota
22 Sobre Beelzebul véase Mt. 10, 25 y nota. Éste fue el pecado que cometieron los jefes de la nación judía: el atribuir a Satanás lo que era obra del Espíritu Santo. Jesús hace ostentación de mansedumbre al detenerse a demostrar lo absurdo de tan blasfemas aseveraciones. Cf. Mt. 12, 24-28; Lc. 11, 15-20; Cf. Jn. 10, 20; 16, 9 y nota
29 La blasfemia contra el Espíritu Santo se caracteriza por la malicia y endurecimiento del pecador. De ahí la imposibilidad de que sea perdonada. La misericordia no puede concederse al que no quiere aceptarla
31 Admiremos la modestia en esta actitud de la Virgen Madre, concordante con la conducta silenciosa y oculta que siempre le vemos observar frente a la vida pública de Jesús
32 Tus hermanos: Véase la nota a Mt. 12, 46
34 Jesús no desprecia los lazos de la sangre; pero les antepone siempre la comunidad espiritual (Lc. 11, 28 y nota). María es la bendita, más porque creía en Cristo que por haberlo dado a luz (S. Agustín)
✦ Toda la Biblia
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