1 Samuel
✦ Capítulo 1
I. El profeta Samuel
Los padres de Samuel
1 Había un hombre de Ramataim-Sofim, de la montaña de Efraim, que se llamaba Elcaná. Era hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohú, hijo de Suf, efraimita
2 Tenía dos mujeres, una llamada Ana, y la otra Fenená. Fenená tenía hijos, en tanto que Ana carecía de ellos
3 Año tras año subía este hombre desde su ciudad, para adorar a Yahvé de los ejércitos en Silo y para ofrecerle sacrificios. Estaban allí los dos hijos de Helí, Ofní y Fineés, sacerdotes de Yahvé
4 Siempre cuando Elcaná ofrecía sacrificio, daba a Fenená, su mujer, y a todos sus hijos y sus hijas, porciones (de la víctima) ;
5 mas a Ana le daba doble porción, porque amaba a Ana, aunque Yahvé le había negado hijos
6 Entretanto su rival la afligía en extremo, a fin de exasperarla porque Yahvé le había negado hijos
7 Esto se repetía todos los años. Siempre que ella subía a la casa de Yahvé (Fenená) la afligía de tal manera que lloraba y no comía
8 Dijo, pues, Elcaná, su marido: “Ana ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué se aflige tu corazón? ¿No valgo yo para ti más que diez hijos?”
El voto de Ana
9 Después de haber comido y bebido se levantó Ana, mientras Helí, el sacerdote de Yahvé, estaba sentado sobre su silla, junto a una jamba de la puerta del Templo de Yahvé
10 Y se puso ella a orar a Yahvé con el alma llena de amargura; y entre muchas lágrimas
11 hizo un voto, diciendo: “Yahvé de los Ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, le consagraré a Yahvé todos los días de su vida, y no pasará navaja por su cabeza.”
12 Durante largo tiempo prolongaba ella su oración delante de Yahvé, y Helí observaba la boca de ella;
13 pues Ana hablaba dentro de su corazón; se movían, sí, sus labios, pero no se oía su voz; y así Helí la tuvo por ebria
14 Dijo, pues, Helí: “¿Hasta cuándo andarás embriagada? ¡Procura librarte de tu embriaguez!”
15 Ana dio por respuesta: “No, señor mío; soy una mujer de corazón afligido. No he bebido ni vino ni bebida embriagante, sino que he derramado mi alma delante de Yahvé
16 No tomes a tu sierva por hija de Belial, porque de la abundancia de mi pena y de mi aflicción he hablado así hasta ahora.”
17 Respondió Helí y dijo: “Vete en paz, y el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido.”
18 Y ella contestó: “¡Halle tu sierva gracia a tus ojos!” Luego la mujer se fue por su camino, y comió, y su cara ya no era como antes
19 ª la mañana se levantaron muy temprano, y después de postrarse ante Yahvé regresaron y vinieron a su casa, a Rama. Y Elcaná conoció a Ana, su mujer, y Yahvé se acordó de ella
Nacimiento de Samuel
20 Con el correr de los días, Ana que había concebido, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, diciendo: “porque de Yahvé lo he impetrado.”
21 Cuando después su marido Elcaná subió con toda su familia, para ofrecer a Yahvé el sacrificio anual, y para cumplir su voto,
22 Ana no subió; pues dijo a su marido: “Cuando haya sido destetado el niño, lo llevaré para que sea presentado ante Yahvé, y se quede allí para siempre.”
23 Respondióle Elcaná, su marido: “Haz lo que mejor te parezca. Quédate hasta que lo hayas destetado. Dígnese Yahvé llevar a cabo su promesa.” Se quedó la mujer y dio de mamar a su hijo hasta que lo destetó
El niño es ofrecido al Señor
24 Después de destetarlo, lo llevó consigo, con un becerro de tres años, un efa de flor de harina y un cuero de vino, y lo condujo a la Casa de Yahvé, a Silo, siendo el niño todavía pequeño
25 Inmolaron el becerro y entregaron el niño a Helí,
26 y ella dijo: “¡Óyeme, señor mío! Por la vida de tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí contigo orando a Yahvé
27 Estaba rogando por este niño, y Yahvé me ha otorgado lo que le pedí
28 Por eso yo por mi parte lo doy a Yahvé. Todos los días de su vida, será consagrado a Yahvé.” Y se prosternaron allí ante Yahvé. if !supportFootnotes endif
✦ Notas de Monseñor Straubinger
1 Ramataim-Sofim, situada a 25 kilómetros al este de Jafa; es la Arimatea del Nuevo Testamento, patria del noble José de Arimatea. Hoy día Rentis ↑
3 Elcaná va a Silo porque allí se hallaba el Arca de la Alianza. Los ejércitos del Señor son los ángeles (Josué 5, 14; III Reyes 22, 19). En otros lugares el mismo término significa los astros (Isaías 40, 26). Cf. Génesis 2, 1 y nota ↑
10 “El ser estéril era una prueba muy dura para una mujer israelita, no sólo por lo que sufrió al no ver satisfecho su anhelo de ser madre, quedando con los brazos vacíos mientras que otras estrechaban sus hijos contra su corazón... la mujer hebrea, a la cual Dios negaba hijos, era despreciada y la esterilidad considerada como un castigo de Dios. La suerte de Ana era más dura todavía porque la segunda mujer de su esposo tuvo hijos y la mortificaba y angustiaba en gran manera (versículo 6). Ana revela a Dios todo su anhelo, todo su desengaño, toda su pena, toda su amargura. El sacerdote Helí colmó la medida, tomando por ebria a la mujer afligida que se desahogaba con Dios. Por eso Dios mismo la consoló, prendiendo la luz de la esperanza en su alma. Y al año tuvo un hijo, a quien puso por nombre Samuel, por haberle impetrado del Señor"” (Elpis) ↑
11 Elcaná, que en versículo 1 se llama efraimita, vivía dentro de los límites de la tribu de Efraín, pero pertenecía a la tribu de Leví (I Paralipómenos 6, 28 y 33). Su hijo no estaba obligado al servicio del santuario sino después de haber llegado a la edad de veinticinco o treinta años (Números 4, 2 ss.; 8, 24 ss.). La madre, empero, quiere ofrecerlo al Señor ya desde el nacimiento como nazareo. Esto quiere decir la palabra: no pasará navaja por su cabeza. No cortar los cabellos era el distintivo de los nazareos. Véase Números 6, 1 ss.; Jueces 13, 2 ss ↑
18 Notemos el fruto de la oración, que la consuela con la esperanza como si ya se hubiesen realizado sus deseos ↑
20 Samuel significa: escuchado por Dios. Lo llama así porque lo obtuvo de Dios por medio de la oración ↑
24 Ana supo cumplir. Ocultó heroicamente las lágrimas al ofrecer su hijo al Señor y cantó con alegría su Magníficat (2, 1-10) ↑