✝ JESÚS POR MARÍA · PARA LA GLORIA DE DIOS
Las 15 Oraciones de Santa Brígida por un año
Las 15 Oraciones de Santa Brígida por un año
✦ Recomendaciones
✦ Las 21 Promesas del Señor a Santa Brígida
✝ En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo ✝
✦ Oración para comenzar

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego eterno de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra.

Oh Dios, que instruiste los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre y gocemos de la dulzura de sus divinos consuelos. Por Cristo nuestro Señor. Así sea.

Un Credo al Sagrado Corazón de Jesús, haciendo un acto de Fe.

✦ Primera Oración

¡Oh Jesús mío! ¡Oh eterna dulzura para los que te amamos! ¡Oh gozo supremo que supera todo gozo y deseo! ¡Oh salvación y esperanza nuestra! Infinitas pruebas nos has dado de que tu mayor deseo es estar siempre con nosotros; y fue este sublime deseo el que te llevó a asumir la naturaleza humana.

Recuerda, Señor, tu última cena, cuando rodeado de tus discípulos, después de haberles lavado los pies, les diste tu precioso cuerpo y sangre. Recuerda también cuando tuviste que consolarlos al anunciarles tu ya próxima Pasión.

Fue en el huerto de los Olivos donde se escenificaron los peores momentos de tu Sagrada Pasión: fuiste invadido por la más infinita tristeza y la más dolorosa amargura, que te llevaron a exclamar: "¡Mi alma está triste hasta la muerte!" Tres horas duró tu agonía en aquel jardín, y todo el miedo, angustia y dolor que padeciste allí causó que sudaras sangre copiosamente.

Oh Jesús mío, en memoria de aquellos crueles tormentos que padeciste por nosotros antes de la crucifixión, concédenos antes de morir un verdadero arrepentimiento de nuestros pecados, que podamos satisfacer por ellos, que hagamos una santa confesión, te recibamos en la Santísima Eucaristía, y así, alimentada nuestra alma, podamos volar hacia Ti. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Segunda Oración

¡Oh salud y alimento de mi alma, libertad verdadera de ángeles y santos! Recuerda el horror y la tristeza que sufriste camino al lugar donde te aguardaba una cruz, cuatro clavos y los verdugos, cuando toda aquella turba se apretujaba a tu paso, te golpeaba e insultaba impunemente. Pero más te dolía la ingratitud de ellos, que los golpes que te infligían, pues era precisamente por ellos y por todo el género humano que llevabas aquella Cruz sobre tus hombros destrozados.

Por todos aquellos tormentos y ultrajes, te rogamos que nos libres de nuestros enemigos, visibles e invisibles, y que bajo tu protección logremos tal perfección y santidad que merezcamos entrar contigo en tu Reino. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Tercera Oración

¡Oh dueño de nuestra existencia! Tú que siendo el Creador del Universo, del Cielo y de la Tierra, de ángeles y hombres, sin embargo, te dejaste matar por tu obra maestra, el hombre, para justificarlo ante Ti mismo.

Recuerda cada dolor sufrido cuando los judíos con enormes clavos taladraron tus sagradas manos y pies. ¡Qué espantosa escena se produjo cuando tu cuerpo tuvo que ser estirado sobre la Cruz para que tus manos y pies llegaran hasta los agujeros previamente abiertos en el madero!

¡Oh Cordero Divino! en memoria de todo lo ocurrido en la colina del Gólgota, te rogamos nos concedas la gracia de amarte y honrarte cada día más y más. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Cuarta Oración

¡Oh divino mártir de amor! Recuerda cada una de aquellas heridas y la tremenda debilidad de tus miembros, que fueron distendidos hasta tal punto que jamás ha habido dolor semejante al tuyo. Desde la cabeza a los pies eras todo llaga, todo dolor, y aún así llegaste a suplicar a tu Padre eterno perdón para ellos diciéndole: "¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!"

¡Oh Cristo bendito! En memoria de esta gran misericordia, por aquella tan grande misericordia que superó a tu justicia divina, concédenos una contrición perfecta y la remisión total de nuestros pecados, desde el primero hasta el último, y que jamás volvamos a ofenderte. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Quinta Oración

¡Oh Jesús, oh esplendor de la eternidad! Recuerda cuando contemplaste en la Luz de tu Divinidad las almas de los predestinados que serían rescatados por los méritos de tu Sagrada Pasión, también viste aquella tremenda multitud que sería condenada por sus pecados. ¡Cuánto te quejaste por ellos!

Por tu infinita compasión y piedad, y acordándote de tu promesa al buen ladrón arrepentido, al decirle que aquel mismo día estaría contigo en el Paraíso, muéstranos esta misma misericordia en la hora de nuestra muerte. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Sexta Oración

¡Oh Rey muy amado y deseado por mi corazón! Acuérdate del dolor que sufriste cuando desnudo y como un criminal fuiste clavado y elevado en la Cruz. Cómo te dolió el ver que tus familiares y amigos desertaran. Pero allí estaba tu muy amada Madre y tu discípulo Juan, que permanecieron contigo hasta tu último suspiro. Y para colmo de tu inmenso amor por nosotros, nos hiciste aquel precioso regalo: ¡nos diste a María como Madre!

Te suplicamos, por la espada de dolor que entonces atravesó el alma de tu Santísima e Inmaculada Madre, que te compadezcas de nosotros en todas nuestras aflicciones y tribulaciones, especialmente en la hora de nuestra muerte. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Séptima Oración

¡Oh Rey de Reyes! Recuerda cuando sentiste aquella tremenda sed por las almas y que te llevó a exclamar desde la Cruz: "¡Tengo Sed!" No solamente tenías sed física, sino sed insaciable por la salvación de la raza humana.

Por este gesto de amor por nosotros, te rogamos que inflames nuestros corazones con el deseo de tender siempre hacia la perfección en todos nuestros actos, que extingas en nosotros la concupiscencia de la carne y los deseos de placeres mundanos. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Octava Oración

¡Oh constante dulzura nuestra! Por el sabor tan amargo de aquella hiel y vinagre que te dieron a probar en lugar de agua, para aplacar tu sed física, te suplicamos que aplaques nuestra sed por tu vivificadora sangre, y nuestra hambre por tu Redentora Carne, ahora y siempre, y que no nos falte en la hora de nuestra muerte. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Novena Oración

¡Oh Jesús, Virtud Real y gozo del alma! Acuérdate del dolor que sentiste, sumergido en un océano de amargura, al acercarse la muerte. Insultado y ultrajado por tus verdugos, clamaste en alta voz que habías sido abandonado por Tu Padre Celestial, diciéndole: "Dios mío, Dios mío, ¿Porqué me has abandonado?"

Por aquella angustia que padeciste en aquellos momentos finales de tu Pasión, te rogamos que no nos abandones en los terrores y dolores de nuestra muerte. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Décima Oración

¡Oh Jesús, que eres principio y fin de todo lo creado, Virtud, Luz y Verdad! Acuérdate que por causa nuestra fuiste sumergido en un abismo de penas; sufriendo dolor en todo tu Santísimo Cuerpo. En consideración a la enormidad de tanta llaga que te hicimos los hombres, enséñanos a guardar por puro amor a Ti, todos tus Mandamientos; cuyo camino de Tu Ley Divina es amplio y agradable para aquellos que te aman. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Undécima Oración

¡Oh Jesús mío!, abismo insondable de misericordia, te rogamos en memoria de tus heridas, las cuales penetraron hasta la médula de tus huesos y hasta lo más profundo de tu ser, que nos apartes para siempre del pecado.

Reconocemos con bochorno que somos unos miserables pecadores y que te hemos ofendido tantas veces. No obstante, acudimos presurosos a tu misericordia infinita, para que nos escondas en tus preciosas llagas, y así, ocultados de tu indignado Rostro, pueda tu amante Corazón lavar nuestras culpas con tu Sangre liberadora. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Duodécima Oración

¡Oh Jesús, eterna verdad, símbolo de la perfecta caridad y de la unidad! Te suplicamos que te acuerdes de aquella multitud de laceraciones, de aquellas horribles heridas que te hicimos la humanidad pecadora que querías salvar. Estabas hecho un guiñapo humano, enrojecido por tu propia sangre.

Ayúdanos a tener siempre presente un fiel recuerdo de tu Pasión, para que el fruto de tus sufrimientos se vea continuamente renovado en nuestra alma, y para que tu amor se agrande en cada momento más y más en nuestro corazón. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Décima Tercera Oración

¡Oh dulce consuelo de nuestra alma, maravilloso liberador, Rey inmortal e invencible! Recuerda cuando inclinando tu adorable cabeza, toda desfigurada por los golpes, la sangre y el polvo del camino, exclamaste: "Todo está consumado". Toda tu fuerza mental y física se agotaron completamente.

Por este Gran Sacrificio y por las angustias y tormentos que padeciste antes de morir, te rogamos que tengas misericordia de nosotros en la hora de nuestra muerte, cuando nuestra mente esté tremendamente perturbada. Que no temamos nada, que te tengamos a Ti a nuestro lado y dentro de nuestro ser. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Décima Cuarta Oración

¡Oh doliente Jesús, oh incomprensible Segunda Persona de la Trinidad! Recuerda cuando con gran voz entregaste tu alma a Tu Padre Celestial diciéndole: "¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!" Tu cuerpo estaba despedazado, y tu corazón destrozado, pero tus entrañas de misericordia quedaron abiertas para redimirlos. Así expiraste, oh amor infinito.

Por tu Dolorosa Muerte, te suplicamos que nos confortes y nos ayudes a resistir al mundo con sus errores, a Satanás con sus pérfidas, y a la carne con sus vicios, para que así, muertos a los enemigos de nuestras almas, vivamos solamente para Ti. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Décima Quinta Oración

¡Oh vencedor de la muerte! Recuerda aquel torrente de sangre que brotó de cada parte de tu Bendito Cuerpo, igual que la uva exprimida en el lagar. Desde el lugar de la flagelación y a través de las calles de Jerusalén, por toda aquella vía dolorosa, hasta la colina sagrada, tu Sangre derramada escribía las bellas páginas de la historia del Corazón que más nos ama: ¡El tuyo!

Por tres largas horas tu Cuerpo colgó de la Cruz. Entonces vino Longinos y perforó Tu costado. Tu corazón te lo desgarraron, oh Jesús, ese Corazón que tanto nos ama. Y de allí brotó Sangre y Agua. Aquel primer Viernes Santo, oh Jesús, ¡abrías el cielo para la humanidad pecadora!

Por esta amarga Pasión y por la Efusión de Tu divina Sangre, te suplicamos que recibas nuestra alma cuando estemos sufriendo en la agonía de nuestra muerte. Haz que nos convirtamos totalmente a Ti, que nuestros corazones sean tu perpetuo lugar de reposo, y que al final de nuestra vida merezcamos ser contados entre tus Santos para alabarte para siempre por toda la eternidad. Así sea.

Padre Nuestro · Avemaría · Gloria
✦ Oración Final

¡Oh Dulce Jesús! Herid mi corazón a fin de que mis lágrimas de amor y penitencia me sirvan de pan, día y noche. Convertidme enteramente, Oh mi Señor, a Vos. Haced que mi corazón sea Vuestra Habitación perpetua. Y que mi conversación sea agradable. Que el fin de mi vida Os sea de tal suerte loable, que después de mi muerte pueda merecer Vuestro Paraíso; y alabaros para siempre en el Cielo con todos Vuestros santos. Amén.

Sea por siempre, Bendito y Alabado Jesús, que con su Sangre nos redimió. (tres veces)