Antes de la creación del hombre, Dios creó a los ángeles: espíritus puros, llenos de inteligencia y voluntad. Entre ellos se encontraba Lucifer, un ángel de gran luz y belleza. Pero en un momento de prueba, Lucifer se rebeló contra Dios, rechazando su autoridad.
Fue entonces cuando surgió San Miguel, cuyo nombre significa: "¿Quién como Dios?" — No es una pregunta, sino un grito de guerra. San Miguel se mantuvo firme, defendiendo la gloria de Dios. Como está escrito: "Hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón..." (Ap 12,7)
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Revelada en el siglo XVIII a la sierva de Dios Antonia de Astónaco, en Portugal. San Miguel prometió asistencia de los ángeles en vida, protección especial contra el mal y ayuda en la hora de la muerte.
Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
1. Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel y del coro de los Serafines, enciende en nuestros corazones la llama de la perfecta caridad. Amén.
2. Por la intercesión de San Miguel y del coro de los Querubines, dígnate darnos tu gracia para que aborrezcamos el pecado. Amén.
3. Por la intercesión de San Miguel y del coro de los Tronos, derrama en nuestras almas el espíritu de la verdadera humildad. Amén.
4. Por la intercesión de San Miguel y del coro de las Dominaciones, danos señorío sobre nuestros sentidos. Amén.
5. Por la intercesión de San Miguel y del coro de los Principados, infunde en nosotros el espíritu de obediencia. Amén.
6. Por la intercesión de San Miguel y del coro de las Potestades, protege nuestras almas contra las asechanzas del demonio. Amén.
7. Por la intercesión de San Miguel y del coro de las Virtudes, no nos dejes caer en la tentación. Amén.
8. Por la intercesión de San Miguel y del coro de los Arcángeles, concédenos el don de la perseverancia en la fe. Amén.
9. Por la intercesión de San Miguel y del coro de los Ángeles, dígnate darnos la gracia de que nos custodien y luego nos conduzcan al Paraíso. Amén.
En honor a San Miguel · En honor a San Gabriel · En honor a San Rafael · En honor a nuestro Ángel de la Guarda
Glorioso San Miguel, caudillo y príncipe de los ejércitos celestiales, fiel custodio de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, dígnate librar de todo mal a cuantos confiadamente recurrimos a ti. Amén.
Todopoderoso y Eterno Dios, que escogiste por Príncipe de tu Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel, te suplicamos nos hagas dignos de ser librados por su poderosa protección de todos nuestros enemigos. Por los méritos de Jesucristo nuestro Señor. Amén.