El Ángel Custodio es un ángel asignado por Dios a cada persona desde su nacimiento. Su misión es protegerte del mal, inspirarte al bien, guiarte hacia Dios y acompañarte hasta el Cielo. No es una idea simbólica: es un ser real, espiritual, inteligente y lleno de amor por vos.
Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería. Hasta que me pongas en paz y alegría con todos los santos, Jesús y María. Amén.
Ángel santo de Dios, mi fiel custodio, defiéndeme del enemigo, ilumina mi mente, fortalece mi voluntad y guíame siempre hacia el bien. No permitas que caiga en pecado y llévame por el camino del cielo. Amén.
Ángel de mi guarda, ayúdame en este momento. Defiéndeme del mal, dame claridad, y sosteneme para no caer. Amén.
Ángel de Dios, quédate conmigo esta noche. Protégeme mientras descanso, cuida mi alma y mi cuerpo, y llévame en paz al nuevo día. Amén.
Ángel Custodio, acompañame hoy. Guía mis decisiones, cuida mis pasos y ayudame a hacer la voluntad de Dios. Amén.
Ángel de mi guarda, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén.