::::  Capítulo 17: Salmo 17 (16)   ::::  LaSantaBiblia.com.ar  ::::
www.LaSantaBiblia.com.ar

Los Salmos

1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31 32 33 34 35
36 37 38 39 40 41 42
43 44 45 46 47 48 49
50 51 52 53 54 55 56
57 58 59 60 61 62 63
64 65 66 67 68 69 70
71 72 73 74 75 76 77
78 79 80 81 82 83 84
85 86 87 88 89 90 91
92 93 94 95 96 97 98
99 100 101 102 103 104 105
106 107 108 109 110 111 112
113 114 115 116 117 118 119
120 121 122 123 124 125 126
127 128 129 130 131 132 133
134 135 136 137 138 139 140
141 142 143 144 145 146 147
148 149 150        

Capítulo 17: Salmo 17 (16)

SÚPLICA DEL JUSTO EN LA PERSECUCIÓN

1 Oración de David.
Escucha, Señor, mi justa demanda,
atiende a mi clamor;
presta oído a mi plegaria,
porque en mis labios no hay falsedad.

2 Tú me harás justicia,
porque tus ojos ven lo que es recto:
3 si examinas mi corazón
y me visitas por las noches,
si me pruebas al fuego,
no encontrarás malicia en mí.
Mi boca no se excedió
4 ante los malos tratos de los hombres;
yo obedecí fielmente a tu palabra,
5 y mis pies se mantuvieron firmes
en los caminos señalados:
¡mis pasos nunca se apartaron de tus huellas!
6 Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes:
inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.

7 Muestra las maravillas de tu gracia,
tú que salvas de los agresores
a los que buscan refugio a tu derecha.

8 Protégeme como a la pupila de tus ojos;
escóndeme a la sombra de tus alas
9 de los malvados que me acosan,
del enemigo mortal que me rodea.

10 Se han encerrado en su obstinación,
hablan con arrogancia en los labios;
11 sus pasos ya me tienen cercado,
se preparan para derribarme por tierra,
12 como un león ávido de presa,
como un cachorro agazapado en su guarida.

13 Levántate, Señor, enfréntalo, doblégalo;
líbrame de los malvados con tu espada,
14 y con tu mano, Señor, sálvame de los hombres:
de los mortales que lo tienen todo en esta vida.
Llénales el vientre con tus riquezas;
que sus hijos también queden hartos
y dejen el resto para los más pequeños.

15 Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro,
y al despertar, me saciaré de tu presencia.

 

 

LaSantaBiblia.com.ar

Fuente: Catholic.net

 

lasantabiblia@cmbs.com.ar